Nace Una Nueva Fuerza, Y Es Popular.
- vallecaucano87
- 18 jun 2018
- 5 Min. de lectura
La naciente y creciente fuerza política popular de la Colombia Humana, un gran movimiento acogido y respaldado por amplios sectores convergentes de la sociedad colombiana.

Pasada la segunda vuelta electoral en Colombia, en la cual los colombianos eligieron mayoritariamente a Iván Duque como el próximo presidente a relevar a Juan Manuel Santos para el periodo 2018 – 2022, unas elecciones que tuvieron la particularidad de ser unas elecciones muy tranquilas, algo que años atrás no había sido posible por el conflicto armado y que hoy es factible gracias a los Acuerdos de Paz firmados con la desaparecida guerrilla y hoy movimiento político de las FARC, y los diálogos que se sostienen actualmente con el ELN. Estos comicios tuvieron un contexto tradicional en Colombia, que volvió a elegir la clase política de siempre, que esta vez se reunió toda detrás del hombre que escogió Álvaro Uribe Vélez para seguir su mandato desde una “renovada imagen”, dejando en segundo lugar a Gustavo Petro y toda la naciente y creciente fuerza política popular de la Colombia Humana, un gran movimiento acogido y respaldado por amplios sectores convergentes de la sociedad colombiana y apoyada por diversas autoridades sociopolíticas, científicas, artísticas a intelectuales del mundo entero, que esperaban ver como la población colombiana le daba un giro significativo a su historia y a su futuro, pero que se quedó esperando al final de la jornada electoral.
Al parecer el colombiano de a pie aun sigue degustando el hueso que cada cuatro años se le tira para su conformismo y que, en esta oportunidad, vino con toda la sustancia de la más baja y podrida estrategia política que los mismos de siempre han usado para conservar el poder en el país. De este modo, con estrategias de difamación, con la expansión del sofisma del “CastroChavismo”, la tergiversación de las propuestas a través de los medios de comunicación, controlados por quienes respaldaron al hoy presidente electo, y el uso de las maquinarias politiqueras de los partidos tradicionales, se logró el objetivo de la derecha y la extrema derecha, de aferrarse al poder de una forma única, pues en ese afán de preservar el control, sintieron ese miedo al ver como crecía ese movimiento de clase popular liderado por Gustavo Petro, que fue sumando adeptos francos, decentes y con la esperanza de una transformación social real que se oriente a la restitución de derechos a los colombianos y colombianas, y sobre todo, que brinde oportunidades a los más olvidados por el Estado colombiano.
El Dato: Las pasadas elecciones tuvieron una participación del 53%, equivalente a 19.511.168 de ciudadanos que ejercieron su derecho y deber ciudadano del voto. Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil. https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/2html/resultados.html
Así las cosas, Gustavo Petro se convirtió en el líder de la oposición en Colombia y quien desde el congreso elevará la voz de esa otra parte del país que respalda sus políticas de inclusión social y de humanización de la política, en contra de las políticas del gobierno que lidera el Uribismo nuevamente. Y es que a pesar de haber anunciado en días pasados que no le interesaría asumir esa curul que por ley le corresponde, en el caso de que perdiera las elecciones y como paso finalmente, es el camino más acertado que debe emprender, pues esa es la posición más reconocida y de peso político más representativa que le permitirá liderar la lucha de su fuerza política, no solo para mantener viva la esperanza y la fe puesta por las ciudadanías libres de la Colombia Humana, sino también, para generar ese contrapeso de poderes necesario en una democracia, que genere dinamismo y un debate profundo en los temas que desde el legislativo se intenten elevar a la población colombiana.

Es que esta nueva fuerza, nacida de la clase popular que se congregaba en las plazas publicas e impulsada por la vanguardia tecnológica de las redes sociales, no debe cesar su idea de poder llegar al poder para servir al pueblo, no puede, ni debe la Colombia Humana de desarticular sus fuerzas, por el contrario, es el momento de unificar todos los proyectos sociales y movimientos convergentes en la idea social, para causar una gran coalición de fuerzas y emprender nuevos retos políticos. Y es que a pesar de esta “derrota” cuantitativa, la votación histórica de la Colombia Humana se convirtió en una victoria ética y de cualidades extraordinarias, pues al integrarse las fuerzas formativas de las juventudes consientes y habidas de cambio como el movimiento social El País Primero, las agremiaciones Sindicales, Campesinas, Comunitarias, Indígenas, Ambientalistas, Animalistas y destacadamente, las adhesiones de la Coalición Colombia con Claudia López, Antanas Mockus, Antonio Navarro y Angélica Lozano de parte del Partido Verde, junto con las del Polo Democrático Alternativo en cabeza de Iván Cepeda, Alexander López, Wilson Arias y Germán Navas Talero, más la participación activa, comprometida y solidaria de la ciudadanía en todo el país, principalmente en aquellas regiones y ciudades del país donde se hizo ganador Gustavo Petro, se debe sentar las bases de la construcción de esa fuerza que cuenta con más de ocho millones de ciudadanos que deben continuar la lucha en el trasegar político del país, con la participación del debate público, con el continuar de su formación sociopolítica y, con la aparición y participación en nuevos escenarios de la política local, regional y nacional.
El Dato: Gustavo Petro, con el 100% de las mesas informadas, alcanzó una votación histórica para la izquierda y el progresismo en Colombia con un total de 8.034.189 Votos, representados en el 41,81% de la votación nacional. Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil. https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/2html/resultados.html
De este modo, la invitación esta hecha a que sigamos construyendo ese sueño de tener una Colombia incluyente, participativa y en la que se respeten los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución, pensando siempre en el bienestar colectivo por encima del derecho individual, en donde la Naturaleza, nuestra Pachamama sea respetada y valorada como el origen sagrado de nuestra vida, en donde nuestra Soberanía Alimentaria sea respetada y apoyada por el Estado en las manos de nuestros campesinos, en donde podamos tener acceso libre a la educación de calidad, en donde el Trabajo sea visto como una fuente de riqueza colectiva digna y no como solo un medio necesario para sobrevivir y donde nuestra Salud no siga siendo un acto de mercaderes privados, en fin, en una Colombia Humana que tenga al ser, a la persona como el eje central del gobierno.

Que este sea una nueva oportunidad para emprender procesos de formación, ilustración y entrega de conocimiento social y político a esa otra Colombia, que quizás se ha dejado convencer equivocadamente por los mismos opresores que por años hemos tenido, a esa población hermana que también es trabajadora, humilde, capaz y desea lo mejor para todos, pero que han errado en su elección por su buena fe y a quienes lo han hecho siendo participes de la corrupción aceptando prebendas, también debemos de concientizarlos, de que con esas practicas solo contribuyen a que los problemas se agraven más y sea más difícil erradicar esa mal de nuestro destino.
A Gustavo Petro y a Ángela María Robledo mis mas sinceros agradecimientos por guiarnos en estos primeros pasos y darnos este envión anímico en materia social y política. A los millones de colombianos y colombianas libres y decentes por atreverse a soñar, por dejar los miedos a un lado y por asumir la responsabilidad que como ciudadanos debemos tener con nuestro país, con Nuestra Colombia.
Fraternalmente;





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